Comer es divertido

Haz que participe en la cocina contigo. Deja que te pase los alimentos que necesitas o que mezcle algunos alimentos con sus manos. Se ha demostrado que se comen mejor la comida en las que ellos han participado.
Que te acompañe al supermercado y enséñale nuevos alimentos y si le interesa alguno, intenta comprarlo para que lo pruebe, al fin y al cabo ha sido decisión suya y seguro que lo verá con buenos ojos.
Enséñale a poner la mesa y refuerza su actitud con lo bien que le ha quedado. Pídele consejo sobre si la mesa queda más bonita con las servilletas dobladas o sin doblar. Hacerle participar en las decisiones le hará sentir importante en el momento de la comida.
No obligues a comer más cantidad de la que él desea frente a un nuevo alimento. Si forzamos a “una cucharadita más” corremos el riesgo de que desarrolle una actitud negativa frente a ese alimento y sobre “lo nuevo”.

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Comer es divertido Sodexo